4 de marzo
Se decidió por fin. Marcelo compra un pasaje de avión Buenos Aires – Madrid ida y vuelta. Consigue un vuelo directo bien barato que sale de Buenos Aires el 2 de junio al mediodía y llega a Madrid de madrugada. Los horarios son un poco incómodos (viajar de día en clase turista con un montón de gente exitada es insoportable, no va a poder dormir mucho en el viaje y todo el primer día en Madrid va a estar muerto de sueño con un jet-lag feroz) pero el precio compensa la incomodidad. La vuelta la eligió el 30 de julio, también un vuelo directo, pero en el avión que sale de Madrid a medianoche.
5 de marzo
Lleva ahorrando un par de años para estas vacaciones y por fin va a darse el gusto: casi dos meses en Europa para conocer algunos lugares fuera de los caminos más trillados al ritmo que más le gusta, el de ella misma. Marcela se fija en las ofertas y consigue un pasaje por Air France que sale de Buenos Aires el 2 de junio a la tarde, directo a París, con vuelta el 30 de julio, en el vuelo de las 23.35. No podía ser más cómodo. Ahora tiene casi dos meses para planificar lo que va a hacer allá.
14 de marzo
Desde que leyó Murder on the Orient Express en las clases de inglés, Marcela sabe que su viaje por Europa va a ser en tren. Por supuesto que va a ir a Bélgica, donde no hay rastros de ese detective pero sí de uno de historietas que también viajaba en tren, y unos chocolates de novela. Compra su billete de Eurail: un Global Pass en primera clase, electrónico. Con eso no necesita esperar que le llegue por correo, y se va a ahorrar bastante plata en las reservas de asiento. Ahora solamente tiene que estudiar los mapas y decidir adónde ir.
20 de marzo
Dudaba entre alquilar un auto o el tren pero después de hacer cuentas se decidió por el tren. Además, tiene tiempo para viajar sin apuro. Viajando en tren se conoce gente y todo tiene un gusto más auténtico. Marcelo compra un billete de Eurail con el que va a poder recorrer Europa con mucha libertad. Después se baja el mapa de todas las líneas ferroviarias y también la aplicación para el teléfono con la que puede planificar los horarios.
25 de julio: Budapest – Zurich
A las 20:40 Marcela toma el EuroNight Kálmán Imre con destino a Zurich que llega a las 8:20 de la mañana del día siguiente. El tren a París sale a las 9:34. Tarda un poco más de 5 horas aunque tiene que cambiar dos veces por el camino. Por suerte viaja liviano. Mira desde donde sale: andén 15. Alcanza a tomar un café en el bar que está más cerca y comprarse un sandwich, agua y una tortita suiza para el viaje a París.
25 de julio: Berlin – Zurich
A las 21:07 Marcelo toma el ÖBB Nightjet con destino a Zurich que llega a las 9:05 de la mañana del día siguiente. A las 9:32 toma su siguiente tren hacia Milán. El destino es Barcelona. Sabe que el viaje lleva menos tiempo y es más directo via París, pero no se quiere perder ver la Costa Azul desde el tren. No tiene mucho tiempo, así que lo primero que hace cuando llega es mirar el andén de salida: el 14. Se compra un café en el bar y sube al tren.
31 de julio
El avión de Iberia llega 20 minutos adelantado, Marcelo baja rápido del avión y se ubica entre los primeros en la cola de migraciones. Por suerte el sistema de control electrónico del aeropuerto funciona sin fallas hoy. El equipaje viene un poco atrasado, pero aprovecha para ir al baño y lavarse los dientes mientras salen las valijas. A las 9 de la mañana se toma un taxi y llega al centro a las 10.
El avión de Air France llega 20 minutos atrasado. Marcela sale entre las últimas del avión y llega a la cola de migraciones creyendo que va a ser larguísima, pero salió tan tarde que se vació. Todo va bastante rápido, así que tiene tiempo de pasar por el free-shop. En total, no tarda más de media hora. Tiene equipaje de mano y una amiga que la espera para llevarla al centro. Salen del aeropuerto a las 9 y media y llega a su casa a las 11.
4 de agosto
Cuando llegó a Buenos Aires, Marcela llevaba dos meses sin pagar el abono del móvil. Ya se puso al día pagando online, pero no se le conectan los datos. Llama al servicio técnico y enseguida escucha una voz que la atiende.
—Hola, soy Marcelo. ¿En qué puedo ayudarte?